Los mitos relacionados con la monogamia son
innumerables y fuentes de gran sufrimiento en el vínculo
amoroso. Incluso, con frecuencia llevan a la separación. Algunas de las
creencias más comunes son que si alguien está enamorado de su pareja no puede
sentirse atraído por otras personas,
o que el amor es hasta que la muerte los separe, y que el
enamoramiento se mantiene inalterable a lo largo de la vida en pareja.
La exclusividad sexual tiende otra trampa a los vínculos
de pareja. Suele ocurrir con el mito en el que se presupone que todos los
deseos deben satisfacerse con una única persona. Así, se suele creer que la
monogamia es algo natural en el ser humano - en casi todos los mamíferos no lo
es - cuando en realidad se trata de una construcción sociocultural. Nuestros
sentimientos amorosos están condicionados por factores sociales, culturales y
biológicos.
La tendencia biológica en el reino animal y la del ser
humano está claramente orientada hacia la poligamia. Numerosas culturas
ancestrales y contemporáneas dan cuenta de esto y a partir de la identificación
del ADN, que releva la información genética de las células, se pudo comprobar
científicamente que en muchas de las aves, consideradas las especies más
monógamas en el reino animal, entre el 20 y el 40% de las crías del nido no
eran descendencia del padre.
A partir de entonces quedó bien establecida la diferencia
entre la monogamia social y la sexual. Sin embargo, esto no significa que el
adulterio deba ser una conducta inevitable. La gran mayoría de las personas
practicaron y practican la monogamia, al menos la monogamia social.
Para nuestros antepasados, cazadores nómades que vivían
en grupos, el sexo al igual que la comida era un recurso compartido. La
monogamia es bastante reciente en la historia de la humanidad, apareció hace
tan solo 10. 000 años con el desarrollo de la agricultura que convierte a la
propiedad en un bien exclusivo. La única forma en la que un hombre podía
asegurar la herencia de sus posesiones era mediante un estricto control del comportamiento
sexual de su esposa o esposas. El rechazo a la inestabilidad y el paso de las
sociedades nómades a la sociedad agrícola dio lugar a la instalación de la
relación monogámica como núcleo social, y como forma de asegurarse la herencia
de la misma sangre.
Las nuevas tendencias
En la actualidad, la denominada “monogamia secuencial o
serial”, es decir relaciones monógamas por espacios de tiempo acotados, es una
forma frecuente de relación de pareja que tiende a revertir la idea de relación
con la misma persona a lo largo de la vida. También existen movimientos que
proponen un modo diferente de entender la fidelidad, como el denominado
“poliamor” que separa la monogamia social de la monogamia sexual.
Estas nuevas tendencias revelan que las formas de relacionarse
de las personas no pueden naturalizarse, sino que se trata de construcciones
que dependen de factores históricos, sociales y culturales. Por el doctor
Andrés Flichman, médico psiquiatra y sexólogo clínico, miembro de la comisión
directiva de la Asociación Argentina de Trastornos de Ansiedad.
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