¿Se puede disfrutar del sexo sin llegar al
clímax? ¿Es imprescindible el orgasmo en la mujer? ¿Puedes
lograr un embarazo sin la experiencia de la culminación
sexual? Definitivamente sí. Pero existe un gran mito, un poco cultivado
por el cine, que se ha encargado de fijar en tu mente, que para gozar del sexo,
debes gritar, gemir y/o moverse
frenéticamente.
Por eso, muchas mujeres creen que si no
hay una sensación espectacular, no tuvieron un orgasmo y, por ende, se sienten
disminuidas, e incluso exigidas por sus parejas, que entienden que para
ser buenos amantes deben hacerte “culminar”. Un orgasmo es sólo un reflejo, que
produce algunas contracciones en las paredes vaginales que duran muy pocos
segundos, pero está lejos de ser una explosión de sentidos.
Un encuentro sexual puede ser muy placentero y
disfrutarse mucho usando toda la superficie de tu piel sin reducirlo a una mera
y breve sensación genital, ya que eso sería subestimar mucho tu encuentro
sexual.
Eso sí, que para pasarla muy bien, debes tener un
compañero colaborador, trabajador y entendido, a quien puedas solicitarle las
caricias que necesitas y enseñarle ubicación e intensidad de presión, entre
otros detalles, ya que tu pareja no tiene por qué ser clarividente. Entonces,
no todo depende del clímax, sino que es importante conocer tu propio cuerpo, animándote
a recorrerlo, mirarlo y acariciarlo, y aprender las señales placenteras que te
devuelva.
Lo que ayuda a concretar un buen sexo es compartir
fantasías, juegos, caricias y, fundamentalmente, divertirse y confiar. El menú
sexual es muy amplio y muy variado, porque no siempre te apetece el mismo
plato.
Es muy importante pedir, pero también saber dar, así ese
ida y vuelta, se enriquece y la posibilidad de disfrutar se acrecienta
enormemente.
También hay que recordar que no siempre estás lista para
enfrentar un encuentro sexual. Muchas veces, estás tan agotada que se convierte
en una exigencia en la que “rendir” es una tarea más. Por eso, seguramente la
pasarás mejor si estás descansada.
Pero para encarar un encuentro erótico cuando estás
cansada, como por ejemplo, luego de una larga jornada de trabajo y las tareas
domésticas, lo mejor es darte primero una buena ducha que descanses al menos
media hora. Este tiempo para bajar decibeles (que puede incluir una charla con
él, por ejemplo) es fundamental para luego llegar al encuentro romántico.
Si la pareja es nueva, hay que darse tiempo. No se puede
pretender todo el placer posible desde el inicio, porque aún hay que conocerse
y adquirir confianza.
Por último, no olvides que el objetivo final del sexo no
es el orgasmo, sino un camino hacia el placer, sin necesariamente lograrlo en
simultáneo. Se trata, entonces, de una experiencia íntima con el otro, que
merece ser tratada con cuidado y respeto. Disfruta el viaje.
