Concretamente el salario medio es un 5% más en los empleados sexualmente activos, independientemente de su educación y su profesión.
Según concluye Nick Drydakis, coautor del trabajo, esto se debe a que la ausencia de sexo tiene un impacto negativo en la salud mental de las personas.
"Si las necesidades básicas no están cubiertas, los seres humanos no pueden desenvolverse bien", explica Drydakis, que sostiene que si nos falta comida, bebida o sexo nos volvemos más vulnerables a "la soledad, la ansiedad social y la depresión, lo que repercute en la vida laboral".
