Ese es el hallazgo de un
estudio reciente que comparó los perfiles psicológicos de adultos jóvenes
con sus informes de satisfacción en la cama. Investigadores de la Facultad
de salud pública de la Johns Hopkins en Baltimore estudiaron datos de más de
3,200 hombres y mujeres entre los 18 y los 26 años
de edad, para analizar la asociación entre
la autoestima, la autonomía y la empatía y tres medidas de placer sexual entre
los que se encontraban en relaciones heterosexuales establecidas de más de tres
meses de duración.
La empatía, definida como la capacidad de
"asumir la perspectiva del otro", se relacionó con el placer sexual
tanto en los hombres como en las mujeres jóvenes.
Para las mujeres, la empatía, la autonomía
("tener la fortaleza de seguir las convicciones personales") y la
autoestima parecían contribuir al placer.
"Creo que el punto más importante es
la asociación entre la empatía y el disfrute sexual, y esos fue consistente en
general en hombres y mujeres", aseguró la coautora del estudio Adena
Galinsky, estudiante doctoral del Centro de Salud Adolescente de la Facultad
Bloomberg.
Hombres y mujeres difirieron en su nivel de
disfrute sexual. Los hombres jóvenes reportaron el nivel más alto de disfrute
sexual de los tres tipos, y casi nueve de diez dijeron que llegaban al orgasmo
casi siempre o siempre, frente a menos de la mitad de las mujeres jóvenes.
Galinsky comentó que ese resultado no la
sorprendió, pero le pareció interesante que los hombres jóvenes eran más
propensos que las mujeres jóvenes a decir que disfrutaban haciendo sexo oral a
sus parejas, lo que destruye el estereotipo de que los hombres están más
enfocados en su propio placer sexual.
Debido a un error en la programación de la
computadora, los investigadores no tuvieron acceso a todos los datos sobre el
disfrute del sexo.
Los autores escriben que la empatía podría
ser clave para el disfrute sexual porque "podría aumentar la motivación
para dar placer sexual (y de otros tipos) a la pareja". Además, una
persona empática con su pareja puede disfrutar del placer del otro de forma
"indirecta", razonaron.
Mientras que los hombres parecían necesitar
solo la empatía para aumentar la satisfacción sexual, las mujeres podrían
también necesitar la autoestima y la autonomía, debido a las normas sociales
relacionadas con la sexualidad, apuntó Galinsky.
"Las investigaciones muestran barreras
más altas para que las mujeres sepan y digan lo que desean", explicó.
"Tal vez para ellas sea más importante vencer dichas barreras, y para los
hombres esas barreras no existan".
El placer sexual no se asoció con la edad,
raza, etnia ni estatus socioeconómico, encontraron los investigadores.
El estudio, financiado por el Instituto
Nacional de Salud Mental de EE. UU., fue el primero en usar una muestra
representativa de heterosexuales para encontrar una relación entre cualidades
claves del desarrollo y el placer sexual, señalaron los autores. Los datos
provinieron del Estudio nacional longitudinal de salud adolescente de EE. UU.
Charles y Amy Miron, educadores sexuales y
terapeutas sexuales certificados que están casados, en Baltimore, dijeron que
les complació ver que el estudio abordaba el placer sexual en una población
joven, y señalaron que por lo general el tema se ignora.
"Creo que el énfasis está cambiando
hacia el placer, y alejándose del modelo de "pecado", un paso muy
positivo", afirmó Charles Miron, coautor junto a su esposa de How" to
Talk with Teens About Love, Relationships & S-E-X.
Amy Miron concurrió en que el estudio
refuerza "que especialmente para que una mujer sea sexualmente activa en
nuestra sociedad, tiene que ser autónoma. Tiene que tener un buen sentido de sí
misma".
.jpg)