Los adolescentes que envían mensajes de texto
con contenido sexual explícito -práctica que se conoce como
“sexting” (sextear o sexteo)- tienen siete veces más probabilidades de ser
sexualmente activos y de tener sexo sin protección, así como de involucrarse en
otros comportamientos sexuales riesgosos.
Así lo indica un nuevo estudio realizado en Estados
Unidos.
Desde que aparecieron en la escena de las comunicaciones,
los mensajes de texto han reemplazado las conversaciones cara a cara y por
teléfono, entre otras formas de interacción. Ahora, los mensajes de texto
también sirven para compartir mensajes e imágenes con contenido sexual
explícito. A esto se le denomina “sexting” y según investigadores en Los
Ángeles, California, es una práctica común entre los estudiantes de secundaria.
El estudio que salió publicado en la revista Pediatrics,
fue realizado entre 2,000 estudiantes de secundaria en Los Ángeles entre los 12
y 18 años y encontró que de aquellos que tienen teléfono celular o acceso a
telefonía móvil (es decir, casi todos los entrevistados), el 15% admitió saber
acerca de los mensajes sexualmente explícitos y el 54% dijo conocer a alguien
que manda este tipo de mensajes.
Los participantes en el estudio en su mayoría eran
hispanos o latinos. Un 87% se identificó como heterosexual y tres cuartos
dijeron tener un celular y usarlo diariamente. Aquellos que mandan mensajes de
texto con contenido sexual lo consideran como un comportamiento normal,
especialmente los chicos homosexuales.
Lo que debe de preocuparnos de los hallazgos de este
estudio es que el “sexting” puede estar asociado con comportamientos sexuales
riesgosos, como tener varios compañeros sexuales y no usar métodos de
protección contra enfermedades de transmisión sexual o embarazo.
Sin embargo, el debate se debe a que muchos consideran
que enviar este tipo de mensajes en una relación que lleva tiempo, puede ser
normal. Es decir, si una pareja de adolescentes de 17 años que tiene una
relación estable se manda este tipo de mensajes puede ser aceptable, pero si en
cambio un chico de 13 años envía contenido sexual explícito a alguien que
apenas conoce, tiene otras implicaciones.
Por eso, un consejo para los padres es no condenar este
tipo de actividad, pero sí entender que puede estar relacionada con otros
comportamientos riesgosos. La clave es establecer una comunicación clara con tu
hijo(a) adolescente acerca de enviar mensajes de texto con contenido sexual
explícito. Tal vez ellos no han pensado en la posibilidad de que otras personas
distintas a quienes le enviaron el mensaje, puedan tener acceso a las imágenes
o a las palabras y que puedan aprovecharse de las circunstancias, lo cual puede
ponerlos en peligro.
Es importante aclarar que este estudio no probó una
relación causa-efecto entre “sexting” y otros comportamientos sexuales
riesgosos. Simplemente, plantea una asociación y llama la atención sobre un
tema que se debe dialogar con los jóvenes abierta y honestamente.
Si tienes dudas sobre cómo abordar este tema con los
adolescentes, puedes pedirle un consejo a tu pediatra o seguir las siguientes
recomendaciones de la Academia Americana de Pediatría:
* Pregúntale a tu hijo(a) si sabe qué es “sexting”. Pon
atención a su respuesta y háblale del tema de acuerdo a su edad. Por ejemplo,
para los niños pequeños que usan celular pero aún no saben sobre el sexo, les
puedes indicar que nunca se deben enviar mensajes con fotografías de personas
sin ropa, besándose o tocándose de forma íntima. Para los que ya saben de qué
se trata el sexo, puedes hablarles claramente sobre los peligros de enviar este
tipo de imágenes (porque no sabes quién las puede ver y cómo las puede usar),
que se consideran pornografía.
* Explícale a los niños y a los adolescentes de todas las
edades que “sexting” puede tener serias consecuencias que pueden involucrar a
la policía, causar una suspensión de la escuela y puede afectar su reputación
para obtener un trabajo o entrar a la universidad.
* Infórmate sobre casos y noticias que incluyen este tipo
de mensajes y compártelos con los jóvenes para que entiendan que es algo de la
vida real.
Puedes hablar con los maestros sobre el tema para que
haya algún tipo de educación sobre “sexting’ en la escuela. Y recuerda que es
importante que siempre mantengas abiertas las vías de comunicación con tu hijo
adolescente, aun en casos de temas difíciles como el “sexting”.
