El día a día, los problemas, la costumbre y
el estrés cotidiano ponen en peligro el bienestar de toda
relación, y las estadísticas no ayudan: la mayoría de las infidelidades ocurren
por la falta de interés en el sexo de una de las partes.
Así que a combatir esto: acaba con la rutina, deja a un
lado todas las excusas y memorízate estos 7 consejos que traemos para ti, tu
vida sexual sabrá agradecerlos.
1) Ubicarse en tiempo y espacio
Algunos medios distorsionan el sexo y lo convierten en
una competencia en la que siempre se debe ganar con un buen orgasmo y un hombre
súper atractivo al lado. Lo más importante es concentrarse en lo real: quizá ya
no existe el mismo aguante para hacer el amor toda la noche, o tal vez él
engordó un poquito, probablemente el cuerpo perdió firmeza después del primer
bebé, posiblemente se tarde más en alcanzar el orgasmo o él en mantener una
erección... Pero ¿qué importa? Lo que interesa es disfrutar, sin compararse con
nadie.
2) Estar predispuesta
Es frecuente que haya días en los que sea él tiene muchas
ganas de hacer el amor mientras que la mujer no siente el menor deseo y
viceversa. Una de las quejas más comunes en los consultorios de terapia de
pareja es que pocas veces su reloj sexual (por llamarlo de alguna manera)
concuerda. Los sexólogos dicen que el coito es una necesidad tan natural como
el comer y beber y eso de no estar de humor es sólo una excusa para no tenerlo,
por lo que recomiendan que, de cuando en cuando, es bueno dejarse llevar por el
placer de las caricias, los besos y más... Desde luego que esto no significa
que haya que sentirse obligada a cumplir siempre con el hombre, pero sí
relajarse un poco. Lo importante es la calidad no la cantidad.
3) No a "las cuentas"
No importa si ustedes tienen sexo una, dos, seis o 20
veces al mes, lo realmente trascendental es que éste sea satisfactorio. No es
bueno inquietarse por la frecuencia del acto sexual, para hacerlo no existe un
itinerario ni mucho menos un récord que cumplir. Preocúpense por mejorar sus
relaciones, incrementar el placer, entregarse por completo cada vez que hagan
el amor. Si sólo es una vez al mes pero pueden decir que esa ocasión está llena
de plenitud y complacencia, ¡no hay problema!
4) Cambiar de hábitos
Cuando el aburrimiento alcanza un nivel muy elevado,
comienzan a surgir dudas y preguntas entre cada miembro de la pareja. Muchas
personas empiezan a pensar en qué pasaría si encontraran un nuevo compañero(a)
más atractivo y quizá menos predecible. Para algunas, tales ideas se mantienen
sólo como eso, ideas obscuras; sin embargo, otras hacen caso de sus
pensamientos y se involucran en aventuras amorosas.
Las parejas no pueden desecharse como si fueran autos
viejos; en todo caso, si lo que les molesta es la monotonía, necesitan de mucha
voluntad para cambiar sus hábitos sexuales y darse la posibilidad de descubrir,
juntos, cosas nuevas.
5) No más excusas...
Es increíble la capacidad que adquirimos para inventar
pretextos con tal de evadir el tema sexual... Me duele la cabeza, estoy muy
cansada, tengo que atender a los chicos... El sexo es un aspecto fundamental en
la vida en pareja y aunque no pueda tenerse todos los días, siempre resulta
positivo abrir un espacio y destinarle cierto tiempo.
6) Salir de la casa, o al menos de la
habitación
Tal vez, la cama es el lugar en donde han compartido más
experiencias juntos. Pero aunque ese sitio esté lleno de ustedes, es bueno que
se alejen de allí y prueben otras opciones. Están el piso, la cocina, el sillón
de la sala, las sillas del comedor y otros cuartos de la casa. Si tienen la
posibilidad de salir a una segunda, tercera o quinta luna de miel, ¡háganlo!
Vayan a la playa, visiten un pueblo alejado de la civilización o reserven para
el fin de semana en un hotel del mismo lugar en el que viven.
7) ¡A reprogramarse!
Si se intenta cualquier cosa que jamás se ha hecho,
estará dándole a su cuerpo y a su mente una nueva perspectiva sexual. Y no se
trata precisamente de probar posturas distintas, más bien estamos hablando de
cosas tan sencillas como, por ejemplo, si usualmente hacen el amor desnudos, lo
experimenten llevando ropa puesta. El cerebro, al percibir situaciones
inesperadas, ayuda a que las sensaciones sean más intensas. Otra forma de
prepararse es relajarte a través de la respiración. Una recomendación de los expertos
es que antes del contacto sexual la pareja se pose en la cama, el hombre
acostado detrás de la mujer abrazándola por el pecho y la cintura, en la
posición que se conoce como cuchara, ambos deben sincronizar el ritmo de la
respiración y mantenerlo durante unos cinco minutos.
.jpg)