La disfunción eréctil puede afectar entre un 1.5 millones y 2.5 millones de españoles entre 25 y 70 años, según la Asociación Española de Urología. Pérdida de autoestima, inseguridad y depresión son sólo algunos de los síntomas de esta patología que puede tener múltiples orígenes: desde transtornos cardiovaculares y diabetes (80%), a motivos psicológicos (20%).
Para paliarlo, existen diferentes alternativas:
- Dispositivos de vacío para la erección. Resultan incómodos para muchos pacientes y parejas.
- Medicamentos inyectables. Pueden producir sensación de quemazón.
- Supositorios uretrales. También es posible que hagan sentir al paciente cierta quemazón.
- Implantes peneanos inflables. Requieren la activación por parte del paciente y puede provocar alguna erección involuntaria. Suele emplearse cuando el resto de los tratamientos falla. En estos casos la satisfacción que genera en los pacientes alcanza el 90%, según la American Medical System.
